
Veamos esta crisis en la ética cristiana en la «Revolución en la Ética».
Durante aproximadamente doscientos años después de la Reforma y el surgimiento de la filosofía moderna, la supremacía de la ética cristiana nunca fue cuestionada. Pensadores como John Stuart Mill, incluso tan recientemente como 1873, coincidían con los creyentes en que la verdadera regla de vida era vivir de tal manera que Cristo aprobara la vida de uno. Sin embargo, esta situación cambió drásticamente en un período de veinticinco años, marcando un «resurgimiento del paganismo».
1. Causas de la Crisis (El Ataque a lo Sobrenatural)
La causa fundamental de esta revolución ética es el repudio del dogma cristiano. La ética cristiana se describe como inseparablemente conectada a la doctrina cristiana, siendo esta su fundamento y raíz.
La crisis es impulsada por corrientes filosóficas que se unen en el ataque a lo Sobrenatural. Estas corrientes buscan la destrucción de la ética cristiana al negar su base dogmática:
• Racionalismo: Impulsa la autosuficiencia del ser finito, haciendo que la revelación sobrenatural dé paso a la inclinación natural.
• Naturalismo: Confía en que la naturaleza puede proveer una base para la moralidad, sin respetar los estándares morales existentes. El naturalista ve la conciencia como un agregado de «prejuicios e intereses» evolucionados de orígenes humildes, despojándola de autoridad.
• Filosofía Idealista: Duda de la validez de la razón individual, pero procede a construir sistemas basados en la razón que eliminan la libertad de la voluntad.
La negación del dogma cristiano debe significar la destrucción de la ética cristiana; es decir, quien niega la cruz de Cristo no puede vivir la vida de Cristo.
2. Consecuencias y Naturaleza de la Crisis
El llamado a «Volver a la naturaleza» se considera la «sentencia de muerte» de la ética que pretenden establecer, ya que solo lo Sobrenatural (Dios) puede proveer el fundamento o la realización de la conducta cristiana. Las éticas revolucionarias resultantes se vuelven auto-contradictorias y auto-destructivas.
3. Textos Bíblicos Relacionados con la Crisis y la Autoridad
Las fuentes emplean pasajes bíblicos para afirmar el fundamento y la autoridad de la ética cristiana frente a las enseñanzas humanas o la ley como fin en sí mismo:
• La Ley como Preparación: Se establece que la ley fue un «ayo de escuela para llevarnos a Cristo» (Traducción: «The law… was a schoolmaster to bring us unto Christ») (Gálatas 3:24).
• La Autoridad Suprema: En la confrontación con la idolatría o los preceptos humanos, se recuerda que se debe adorar solo a Dios: «Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás» (Traducción: «Thou shalt worship the Lord thy God, and him only shalt thou serve») (Mateo 4:10). (Otras referencias a la autoridad exclusiva de Dios son Deuteronomio 6:13-14; 10:20; Josué 24:14; 1 Samuel 7:3).
• El Repudio de Preceptos Humanos: Se denuncian aquellos que enseñan que el «temor de Dios es enseñado por preceptos de hombres» (Traducción: «fear of God is taught by the precepts of men») (Isaías 29:13).
• La Justificación por la Fe, no por las Obras de la Ley: La ética de Pablo, que enfatiza el amor sobre la ley, se resume en el principio de que «por las obras de la Ley ninguna carne será justificada en su vista; porque por la ley viene el conocimiento del pecado» (Traducción: «By the works of the Law shall no flesh be justified in His sight: for through the Law cometh the knowledge of sin») (Romanos 3:20).
Influencia de Otras Corrientes Filosóficas en el Cristianismo
La historia de la ética del cristianismo se describe como una síntesis o el resultado de la influencia de los ideales de Jesús sobre «las filosofías más diversas» y estructuras sociales.
1. Contribución Griega (Clásica y Helenística)
Fue el helenismo, más que la filosofía griega clásica (Demócrito, Platón, Aristóteles), lo que proporcionó las «formas intelectuales» para el cristianismo primitivo.
• Platón: Ha sido la influencia predominante. El pensamiento platónico facilitó la interpretación religiosa de la experiencia ética al apelar a la «iluminación sobrenatural». También introdujo el intelectualismo, la creencia de que el conocimiento es fundamental para la ética, lo que ha influido profundamente en todo el pensamiento cristiano. La visión platónica de la materia como inferior y maligna contribuyó a la visión pesimista de la vida y a la doctrina de la depravación total.
◦ La clasificación cuádruple de las virtudes cardinales (prudencia, justicia, templanza y fortaleza), de origen platónico y aristotélico, dominó el pensamiento temprano, a menudo forzando los ideales cristianos en estas estructuras.
• Aristóteles: Influyó en la clasificación de las virtudes y la sistematización de la vida moral.
• Estoicismo (Stoa): Suministró elementos que se mezclaron en la síntesis helenística.
◦ Su ética se enfocó en la «liberación individual» (extricación) en lugar de establecer un reino de condiciones justas.
◦ Introdujo la lucha entre el monoteísmo metafísico y el dualismo ético que aún atormenta el pensamiento cristiano.
2. Contribución Romana
• Legalismo y Externalismo: Roma contribuyó a preparar el camino para una pretensión de alcance mundial y tendió el puente entre la ley y la ética. La ética romana, centrada en los «munia» (deberes de ciudadanía), facilitó el legalismo y el externalismo en la Iglesia.
• Idioma: El uso del latín tuvo una influencia distintiva en el desarrollo de la ética cristiana.
3. Gnosticismo y Dualismo Oriental
• Gnosticismo: Fue un intento de racionalizar el entusiasmo cristiano bajo la especulación helenística oriental. Buscó identificar la bondad con lo infinito y el mal con lo finito. El Gnosticismo obligó a la iglesia a definir su teología y a formular su ética. Marción, un Gnóstico, destacaba un ascetismo estricto que prohibía el vino, el teatro, los pasatiempos y los placeres del hogar.
• Cultos Orientales: Las religiones orientales, como el culto de Mitra, aportaron muchos ritos y supersticiones a la iglesia cristiana.
4. Escolasticismo
El escolasticismo (representado por figuras como Tomás de Aquino) fue la fase en la que se intentó racionalizar las experiencias de la iglesia dentro de un sistema cerrado.
• Este sistema fusionó las éticas del Antiguo y Nuevo Testamento con las de Platón y Aristóteles, asumiendo que todas provenían de una única inspiración divina. El escolasticismo identificó la ética con una casuística legal, entregándola al confesionario y a los «libros de penitencia».
• Tomás de Aquino, por ejemplo, combinó hábilmente los elementos intelectuales aristotélicos con la ética monástica-ascética.